Coworking vs. oficina tradicional: ¿qué le conviene más a tu negocio?
Analizamos las diferencias entre trabajar en un espacio de coworking y alquilar una oficina tradicional para que tomes la mejor decisión.
El modelo de trabajo ha cambiado radicalmente en los últimos años. El coworking ha dejado de ser una tendencia para convertirse en una alternativa consolidada frente al alquiler tradicional de oficinas. Pero, ¿cuál es la mejor opción para tu caso?
Costes: la gran diferencia
Un alquiler tradicional implica fianza (habitualmente dos meses), alta de suministros, mobiliario, limpieza, mantenimiento y seguros. En un espacio de coworking como el de Centro de Negocios Reding, todo está incluido en una cuota mensual predecible.
Flexibilidad vs. compromiso
Los contratos de alquiler suelen exigir permanencias de uno a cinco años. Un espacio de coworking te permite adaptarte mes a mes a las necesidades de tu negocio: ampliar puestos en temporada alta o reducir costes cuando baja la actividad.
Servicios incluidos
En una oficina tradicional, cada servicio adicional es un gasto extra. En nuestro centro de negocios, el coworking incluye recepción profesional, atención telefónica, secretariado, Internet de alta velocidad y acceso a salas de reuniones.
Networking y comunidad
Trabajar junto a otros profesionales de distintos sectores genera oportunidades de colaboración que no se dan en una oficina aislada.
¿Cuándo elegir una oficina privada?
Si tu equipo es de más de 3-4 personas, manejas información especialmente confidencial o necesitas un espacio personalizado con tu imagen corporativa, un despacho ejecutivo privado dentro de un centro de negocios combina lo mejor de ambos mundos.